jueves, 4 de octubre de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

Sikakas

Estoy alumbrada por el descubrimiento que acabo de hacer: la existencia de los sifakas. Me enamoré. Me parece que no hay mas lindo animal que este. Dicen los que saben que el sifaka es el unico animal con el hombre que puede caminar de a dos patas. Quizas esto tenga que ver con mi proceso de aindamiento, quien sabe? (La verdad que hoy estoy feliz. Tuve una sorpresa inouïe que a mi me de bola el gran maestro bowlingero, mi idolo intelectual, haciendo alusion a mi, si a MI en uno de sus articulos. Me siento como una vieja solterona gorda que le hubiese lanzado su bombacha a Sandro. Y hoy, recibi la mas linda dedicatoria de mi amor, casi me pongo a llorar.)

lunes, 21 de septiembre de 2009

Somos todos hermafroditas.


 



'El error gay'
Escrito por Manuel Puig
Publicado en 'El Porteño', Buenos Aires,
Argentina. 1990.

A la izquierda de la pantalla masculina, durante los años 60 se instaló la identidad gay. Alegre o sufrida, reprimida o liberada, siempre perseguida. ¿Acaso 30 años después sigue ocupando el mismo lugar? Ser más o menos macho es absolutamente intrascendente, opina aquí el escritor Manuel Puig, recientemente fallecido. Aún mas: "Los homosexuales no existen".

La homosexualidad no existe. Es una proyección de la mente reaccionaria. Lamentablemente, creo que en materia de sexo somos casi todos bastante reaccionarios: ¡para nosotros la homosexualidad existe y cómo! Pero nos hacemos ilusiones, igual que los que creíamos en la tierra plana. Me explico: estoy convencido de que el sexo carece absolutamente de significado moral, trascendente. Aún más, el sexo es la inocencia misma, es un juego inventado por la Creación para darle alegría a la gente. Pero solamente eso: un juego, una actividad de la vida vegetativa como dormir o comer; tan importante como esas funciones, pero carente de peso moral.
Banal, moralmente hablando. Por lo tanto la identidad no puede ser definida a partir de características sexuales, ya que se trata de una actividad justamente banal. La homosexualidad no existe. Existen personas que practican actos sexuales con sujetos de su mismo sexo, pero este hecho no debería definirlo porque carece de significado. Lo que es trascendente, y moralmente significativo, en cambio, es la actividad afectiva. Ahora me preguntarán cómo un acto capaz de dar la vida puede ser considerado banal, no trascendente. Pues bien, creo que hemos pasado ya la Edad de Piedra, y así como hemos aprendido a no comer veneno y a no dormir dentro de la cueva de los lobos, hemos aprendido también a hacer hijos cuando queremos, y no cuando la casualidad lo quiere. En un mundo civilizado debería ser el afecto, el amor, el deseo de traer un ser nuevo al mundo lo que decida un nacimiento.
Lo que da la vida, entonces, sería el afecto y no el sexo, y este último sería solamente el instrumento de un impulso puramente afectivo. Parece que el malentendido empezó hace ya muchos siglos por obra de un patriarca que habría inventado el concepto de pecado sexual, con el fin, entre otras cosas de controlar a las mujeres. Elconcepto de pecado hizo posible la creación de dos roles diferentes: de mujer, el ángel y la prostituta. Es decir, una sirvienta en casa y una cortesana afuera para divertirse. Y, desde entonces, el 'peso moral' del sexo fue descargado exclusivamente sobre las mujeres, o quien como las mujeres es penetrado, como los llamados homosexuales pasivos.
Extrañamente, alguien un día decidió que la penetración era degradante, vaya uno a saber por qué. El falo tenía para estos extraños moralistas, un sentido colonizador y no de simple cómplice del placer. Que ese peso moral fue siempre descargado sobre la espalda de las mujeres es un hecho ya sabido que no precisa explicaciones, y el lenguaje cotidiano lo confirma continuamente. No recuerdo haber oído decir que un hombre era 'promiscuo' como un factor degradante. Se decía siempre que un varón que tenía actividad sexual con muchas mujeres era un 'homme à femmes', expresión simpática y para nada negativa. En cambio 'mujer promiscua' quería decir una cosa mala.Significaba un desprecio, una condena, una crucifixión, o por lo menos una degradación. Ese adjetivo lograba incluso un efecto perverso: volvíaa la mujer 'promiscua' menos deseable sexualmente.
Creo que la cumbre de esta operación represiva del lenguaje fue alcanzado por los periodistas norteamericanos que en los años 50 popularizaron el vocablo 'nynphomaniac'. Al principio, la expresión pareció escabrosa pero muy pronto se la adoptó en las primeras planas sin demasiados escrúpulos.¿Qué era una 'nynphomaniac'? Una mujer que tenía necesidad de actividad sexual y que osaba buscarla. Eso era todo, si se lo analiza hoy, pero en esa época implica un desdén y un rechazo cercanos al asco físico. El vocablo, en efecto, dejaba entrever otras motivaciones, como posibles disfunciones genéticas e inclusive una sombra de locura. En cambio la contrapartida masculina de la pobre 'nynphomaniac' parece que no existió. Un hombre de buena salud que tenía necesidad de sexo y lo buscaba era llamado 'stallone', una palabra laudatoria y graciosa. Pero volvamos a la homosexualidad. Desde el momento en que aquel hipotético patriarca creó el concepto del pecado sexual, del sexo como manifestación demoníaca (cuando no neutralizada por ciertos ritos de brujería), se pasó a dar inevitablemente importancia al sexo.
Trascendencia, significados ocultos, peso moral: he aquí el malentendido peligroso, porque incluso los menos reaccionarios, al negar el componente demoníaco de la sexualidad entraban en la dialéctica de los grandes significados y terminaban olvidando la característica más determinante del sexo, que es precisamente su no pertenencia a la esfera moral. Una vez establecido la artificial trascendencia de la vida sexual se volvía importante, significativa, cualquier elección sexual. Y se establecían así los roles sexuales. La mujer iba a tener solamente derecho a ser penetrada y el hombre a penetrar. Y apenas llegado a la pubertad, el ser humano, más bien limitado diría voy a ser objeto sexual, debía descubrir enseguida lo que le gustaba y adoptar en consecuencia el rol correspondiente, para llegar a 'ser'. Vale decir, para lograr una identidad a través del sexo. Sin esta presión de la sociedad para adoptar una identidad a través del sexo. Sin esta presión de la sociedad para adoptar una máscara sexual ya en tierna edad, la elección sería una operación muy distinta de la que todos nosotros hemos experimentado. La dramática elección entre una cosa y la otra era exasperada además por el hecho de que la masculinidad era identificada con el concepto de dominación y la feminidad con el de sumisión.

De cualquier manera, pienso que es imposible prever un mundo sin represión sexual. Me esfuerzo en imaginar como resultado una gran disminución de la llamada homosexualidad exclusiva y una gigantesca disminución de la llamada heterosexualidad exclusiva.
Y nada de esto tendría ninguna importancia: todos estarían demasiado empeñados en su propio goce para preocuparse en contabilizarlo. Por eso, yo admiro y respeto la obra de los grupos de liberación gay, pero veo en ellos el peligro de adoptar, de reivindicar la identidad 'homosexual' como un hecho natural, cuando en cambio no es otra cosa que un producto histórico-cultural, tan represivo como la condición heterosexual. La formación de un gueto más no creo que sea la solución, cuando lo que se busca es la integración. Y por esto me parece necesaria una posición más radical, si bien utópica: abolir inclusive las dos categorías, hetero y homo, para poder finalmente entrar en el ámbito de la sexualidad libre. Pero esto requerirá mucho tiempo. Los daños han sido demasiados. Sexualmente hablando, el mundo es una 'disaster area'. En el próximo siglo muy probablemente nos verán como un rebaño tragicómico de reprimidos; un montón de curas y de monjas sin el hábito, pero disfrazados de grandes pecadores, todos víctimas de nuestras represiones.

sábado, 1 de noviembre de 2008

viernes, 22 de febrero de 2008

Proyecto naufrago/Opération naufrage, une version argentine, une version française, un projet intéressant.

Un créateur d'idées, tout aussi brillant qu'inconnu, a donné cette semaine lumière à un projet intéressant accessible en deux versions, l'une
hispanophone(http://proyectonaufrago.blogspot.com), l'autre
française(http://operationnaufrage.blogspot.com).

Le principe est original, il s'agit de la création d'un espace inappropriable qui paradoxalement appartient à chacun, et qui affirme l'idée selon laquelle toute oeuvre d'art est un acte politique intrinsèque.Toute personne ayant à sa disposition l'adresse de ces deux pages peut librement en faire ce que bon lui semble, y charger des photos, des musiques, écrire des entrées,en supprimer,ou encore rénover totalement le blog, car d'entrée y sont publiées le nom d'utilisateur et le mot de passe qui permettent de le modifier.
En son sein également est sa propre limite car, chacun pouvant changer le mot de passe ou supprimer la page, ce projet a une durée de vie indéterminée.

Ci-dessous je me permet de joindre les deux présentations du même projet, et vous conseille vivement de participer à cette expérience unique et intéressante.

Proyecto Náufrago




Proyecto Náufrago

Partamos de considerar que toda obra en sí misma implica una decisión de tipo político, entendiendo a esta última, claro está, en sentido amplio. Es por eso que alguien gestó este espacio proponiéndolo -digámoslo ya- inapropiable.
Con esa motivación, ese alguien busca ir desapareciendo con el correr del tiempo -si es que no ha desaparecido ya-, para que la obra se independice cobrando vida propia y sea, propiamente, obra.
En virtud de ello, todos quienes entren a este espacio -sin excepción- pueden disponer de él en cualquier sentido, es decir, que cuentan con total dominio del sitio. En este sentido, las posibilidades van desde publicar una sonrisa :) hasta renovar íntegramente la estética del lugar; desde publicar entradas propias hasta borrar las ajenas o incluso cambiar la clave de acceso sin volver a publicarla, con lo cual estará, inexorablemente, dando por concluído el proyecto.
No hay reglas ni límites prefijados más allá de los que cada uno se imponga en este espacio personal y compartido. Algunos creemos que si este espacio sobrevive diez minutos sin ser apropiado -es decir, destruído-, entonces sigue habiendo esperanza de algo distinto; y esperamos ansiosos ver qué sucede. Tenemos la sensación de estar subidos a un colectivo sin recorrido prefijado, sin número de línea, sin chofer, sin combustible y sin ruedas; que no sabemos si en algún momento se irá a mover, ni si lo podremos detener. ¿Quién está dispuesto a subirse a ese colectivo?


Opération naufrage





Opération naufrage

Partons du principe que toute oeuvre en elle-même implique une décision de nature politique, le concept étant pris au sens large. Dans ce contexte, quelqu’un a créé cet espace et le propose, –disons le dès maintenant, inappropriable .

Pour cette même raison ce quelqu’un va chercher à s’effacer avec le temps-si ce n’est qu’il n’a pas déjà disparu-,pour que l’oeuvre prenne son indepéndance et par là même prenne vie en tant qu’œuvre à proprement parler.

En vertu de ceci, tous ceux qui entrent dans cet espace – sans exception- peuvent y disposer de quelque manière que ce soit, c’est à dire, que le site est en leur totale possession. A ce sens, les possibilités vont de publier un sourire J jusqu’à rénover intégralement l’esthétique du lieu. De publier ses propres entrées jusqu’à effacer celles des autres, ou voir même de changer la clé d’accès sans la publier de nouveau, geste qui donnera , inexorablement, le point final à ce projet.

Aucunes règles ni limites ne sont fixées au-delà de celles que chacun s’imposera dans cet espace personnel et partagé. Nous sommes quelques-uns à penser que si cet espace survit dix minutes sans qu’on ne se l’approprie,- autrement dit, sans qu’il ne soit détruit-,il existera encore l’espérance de l’existence de quelque chose de différent ; et nous espérons, avec anxiété et excitation , de voir ce qu’il va s’ensuivre. Nous avons la sensation d’être à bord d’un bus sans itinéraire , sans numéro de ligne, sans chauffeur, sans combustible ni roues, la sensation de ne pas savoir si à un moment donné il bougera ,ni si nous pourrons l’arrêter.

Qui est-il prêt à monter dans ce bus ?

lunes, 18 de febrero de 2008

Me gustaria tener la discrecion de tu perfume...





"Me gustaria poder embotellar los recuerdos como el perfume, para que no se evaporen ni se anejen.Luego los destaparia y reviviria todo."
Rebecca, Alfred Hitchcock.